Ramón Mateos

NE TRAVAILLEZ JAMAIS

Desde la costa de Tánger es visible la costa europea; para algunos, es como un sueño al alcance de la mano. La seducción publicitaria invita a pensar que un paraíso de felicidad y consumo, de acceso a consumir y poseer, está al alcance de la mano de cualquiera y sus cantos de sirena llevan a "quemar el mar" a muchos individuos. La realidad a este lado es bien distinta: los cantos de sirena son los mismos, la seducción es la misma, pero el acceso a determinados bienes y situaciones está muy lejos de estar al alcance de la mano de cualquiera y más, si viene de fuera. Algunas de las consignas del mayo francés apelaban al potencial que la clase trabajadora tenia en sus manos para paralizar el sistema de producción y cambiar el orden existente de las cosas: otro mundo era posible. 40 años después, la precariedad de las relaciones laborales y sociales paraliza cualquier posibilidad mientras quien tiene el poder político mira para otro lado.