Ramón Mateos

JUAREZ SOUND SYSTEM

El área de libre comercio entre las fronteras de México y Estados Unidos ha creado una enorme franja difusa de límites borrosos, al menos en una de las direcciones del flujo. Esta vibración en el dibujo de la frontera genera un estado de confusión permanente que anima la impunidad y la convierte en una densa sombra que impide conocer en detalle que es lo que ocurre. Sin embargo, los conflictos latentes en estas sociedades emergen en forma de cadáveres y redibujan dramáticamente esta frontera a pesar de los esfuerzos desde muchos ámbitos por restarle visibilidad. La propuesta de construir un muro de hormigón en la frontera USA-Mexicana no se concibe sólo como un modo de evitar la permeabilidad de la frontera para aumentar el control sobre los flujos migratorios, sino que pretende ocultar a la vista que es lo que ocurre al otro lado –baste recordar la actuación de una parte de la sociedad de la ciudad de El Paso, donando materiales de pintura para ”embellecer” un área de Ciudad Juárez que consideraban tan deteriorada que afectaba, y afeaba, su visión.

Ciudad Juarez ha sido durante décadas un conocido destino de un determinado tipo de ocio nocturno desde el otro lado de la frontera, en busca de unas libertades prohibidas allá y sobrepasadas acá, es hoy tristemente famosa por los inexplicables, brutales y aun no resueltos feminicidios ocurridos en los últimos 10 años. Ciudad Juares / El Paso, es la mayor frontera terrestre de los USA, por trafico de mercancías y personas. El Proyecto Juarez, organizado por Palacio Negro y comisariado por Mariana David, puso en marcha una propuesta en la que invitaba a una serie de artistas a reflexionar e intervenir en este contexto. En esta pieza se pone en relación imágenes de un recorrido por la misma frontera, desde el lado mexicano -lo que se ve al fondo es El Paso- con una serie de grabaciones de audio realizadas en diferentes conciertos momuentos antes de comenzar a sonar la música.

Cámara: Alejandra Alos